Un día en la escuela del bosque
El artículo que recoge el periódico español EL PAIS publicado el 8 de Febrero de 2018, nos muestra cómo es la jornada diaria en el único centro al aire libre homologado para ejercer la Educación infantil de España.
El colegio situado en la Dehesa Boyal de Cerdeda (Madrid) fue fundado por el educador alemán Philip Bruchner, acoge a veintena de niños de entre tres y seis años donde aprenden, juegan y crecen en un aula sin límites: la naturaleza.
El centro está compuesto por cuatro docentes, los cuales nos cuentan como los alumnos tienen libre elección de cómo y qué hacer en cada momento del día, por ejemplo nos cuentan que a lo largo de la semana hacen excursiones (pueblos, museos, ir a la compra, etc.), talleres (pintura, música y manualidades). Justo el día en el que acuden a observar el centro se encaminan a una explanada a la que llaman "montículo de la luna", a la hora de emprender su caminata se detienen en un tronco retorcido, para ellos el cocodrilo, que les sirve de punto de encuentro para almorzar y tener libertad.
La profesora Jara Loira detalla que les dan esa libertad para decidir, para desarrollarse emocionalmente, para decir lo que les gusta y lo que no.
Lo que más destaco del artículo es la frase "Tampoco existen condicionamientos de género. Un palo puede ser una muñeca o un dragón o un policía. Lo que cada uno quiera", pues no existen los juguetes y eso no importa, como tampoco importa el género.
¿Qué pasa cuando termina el curso?
Cuando los alumnos tienen que pasar a primaria, se incorporan al sistema clásico y se aprecia la capacidad de concentración, de libertad, de relación y de experimentar con el medio.
En España cada vez hay más iniciativas de Bosquescuela:
-Baso-eskola en el parque Kutxa Ekogunea, San Sebastián.
-Asociación EdNa.
-Proyectos como In Natura y Ludus.
-La asociación FUHEM.
Ecoembes acaba de lanzar un concurso que reconoce la labor de los docentes y premia sus iniciativas ambientales, Los Profes Cuentan.
El colegio situado en la Dehesa Boyal de Cerdeda (Madrid) fue fundado por el educador alemán Philip Bruchner, acoge a veintena de niños de entre tres y seis años donde aprenden, juegan y crecen en un aula sin límites: la naturaleza.
El centro está compuesto por cuatro docentes, los cuales nos cuentan como los alumnos tienen libre elección de cómo y qué hacer en cada momento del día, por ejemplo nos cuentan que a lo largo de la semana hacen excursiones (pueblos, museos, ir a la compra, etc.), talleres (pintura, música y manualidades). Justo el día en el que acuden a observar el centro se encaminan a una explanada a la que llaman "montículo de la luna", a la hora de emprender su caminata se detienen en un tronco retorcido, para ellos el cocodrilo, que les sirve de punto de encuentro para almorzar y tener libertad.
La profesora Jara Loira detalla que les dan esa libertad para decidir, para desarrollarse emocionalmente, para decir lo que les gusta y lo que no.
Lo que más destaco del artículo es la frase "Tampoco existen condicionamientos de género. Un palo puede ser una muñeca o un dragón o un policía. Lo que cada uno quiera", pues no existen los juguetes y eso no importa, como tampoco importa el género.
¿Qué pasa cuando termina el curso?
Cuando los alumnos tienen que pasar a primaria, se incorporan al sistema clásico y se aprecia la capacidad de concentración, de libertad, de relación y de experimentar con el medio.
En España cada vez hay más iniciativas de Bosquescuela:
-Baso-eskola en el parque Kutxa Ekogunea, San Sebastián.
-Asociación EdNa.
-Proyectos como In Natura y Ludus.
-La asociación FUHEM.
Ecoembes acaba de lanzar un concurso que reconoce la labor de los docentes y premia sus iniciativas ambientales, Los Profes Cuentan.




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